Recuerda siempre preparar una ensalada de plato fuerte; una ensalada cruda es mucho más rápido que cualquier otro plato que puedas imaginar, y si tienes un poco de proteína sobrante, ya tienes lista una cena rápida y nutritiva.
Lava, seca y guarda en un recipiente con un papel secante las hojas de las verduras que vas a usar los próximos días…así ahorrarás tiempo.